La Cosecha: Expedición Huayna

Expedición Huayna (18-19 de Mayo, 2017)

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Einar Zelaya, Victor Bolivar, Rodrigo Soliz, Jose Zavala, Sean Klein, David Pineda

¡La mejor experiencia que he vivido! A pesar de que sólo uno de los siete que estábamos en el equipo llegó a la cumbre, cada uno de nosotros obtuvo una increíble experiencia de aprendizaje de fe, perseverancia, trabajo en equipo y más importante “Dependencia en el Señor”
Foto2Estábamos alrededor de 35 personas queriendo llegar a la cumbre. Nuestro grupo tuvo el privilegio de orar, compartimos escrituras y también entregamos esta oportunidad a Dios para que nos enviara ángeles para darnos fuerzas como lo hizo con nuestro Señor Jesús (Lucas 22:43). Vimos a otros volver de otros grupos de escalada con diferentes tipos de desafíos desde enfermedad de altura hasta agotamientos. Uno de ellos estaba de rodillas cansado de la escalada, otro queriendo continuar aunque los guías le decían lo contrario por sus condiciones, me sentía mal por ellos aunque sabía que yo también podía ser uno de ellos, en realidad yo era uno de ellos, simplemente no lo sabía en ese momento. Era una sensación más de “estamos juntos en esto” y necesitamos apoyarnos mutuamente a pesar del grupo al cual perteneciamos por separado, no era una competencia para ver quién llegaba primero. Lección aprendida, “estamos en esto juntos para Su gloria”.

Foto7Estábamos a alrededor de 18,500 pies (5,650mts) y mis piernas comenzaron a fallar, temblando, tomando muchos tiempo fuera para ganar energía, “Motivación” mi guía expresó, “Motivación David” realmente quería continuar, pero sabía que tenía que tomar una decisión, sabía que muchos escaladores mueren en el camino de regreso, no en el camino de subida, ya que dan todo necesario para llegar a la cumbre y luego no tienen suficientes reservas para bajar, así que sabía que tenía que tomar una decisión y fue claro, mi condición física no era lo suficientemente buena, tuve que parar y volver al campamento por el bien de mi equipo y mi propia vida. No quería ser una piedra de tropiezo para el equipo. No fue una decisión fácil, pero creo que era la más sabia en ese momento. No tenía suficiente energía para bajar e iba a ser una mejor oportunidad para otros que tenían más fuerza que yo para subir a la cumbre, le di la cámara a Sean y le desee a él y a Teo (nuestro guía líder) lo mejor para llegar a la cumbre. Teo me dijo que esperara ya que le iba a dejar saber a otra guía que regresara por mí y que esperara, que me moviera en caso de que estuviera congelándome. Qué experiencia estar solo en una montaña con vientos fríos, un poco de nieve empezó a aparecer, todo oscuro, sólo el cielo con sus asombrosas estrellas, no más lámparas, cámaras, no más compañeros, mi cuerpo se estaba enfriando, la mano y los dedos comenzaron adormecerse, trate de calentarlos moviéndolos, pero era difícil. Entonces comencé a orar al Señor para que por favor ayudara al guía a bajar rápidamente, pensamientos negativos vinieron a mi mente, ¿qué tal una avalancha? ¿Y si? … ¿y si?… recordé a las personas que murieron en una montaña congeladas porque no podían moverse más. Entonces finalmente vi desde la cima de la colina una lámpara en movimiento, alguien bajaba, recuerdo su nombre Luis. ¡wao Luis!, sentí como si un ángel estuviese allí conmigo mientras Luis me preguntaba si yo era David. ¿Es así como se sienten los discípulos cuando están solos? Me dije a mí mismo, con pensamientos negativos, solos en este mundo de tinieblas, un rotundo “Si” vino a mi mente, lentamente dejan que sus corazones se enfríen (Mateo 24:12), pero cuán asombroso es cuando alguien viene a rescatarte, eso es verdadera amistad, eso es verdadero compañerismo. Otra lección, tenemos que volver por los discípulos débiles y ayudarles a fortalecerse su fe, dar fuerza a sus corazones y no volverse tibios. Me llevó alrededor de siete (7) paradas para ganar fuerza e ir por todo el camino de regreso al campamento, agradezco a Dios por Luis y agradezco a Luis por su paciencia conmigo. Fue entonces cuando supe que tomé la decisión correcta, quizás no la más valiente, pero la más sabia. ¡Regresa David! Necesitas recuperarte. En resumen, seis de nosotros tuvimos que volver por diferentes razones, aquí están algunos descritos:

  • Einar Zelaya (Misionero a Tarija): Su pecho comenzó a dolerle y no podía continuar. Ya había subido al Huayna antes y había llegado a la cumbre hace casi dos años. Esta vez fueron alrededor de 17,388 pies.
  • Sean Mcklein (Paramédico sirviendo con Hope): No podía mover ambas manos, empezaron a congelárseles. Decidió volver porque el grupo le dijo, él quería continuar.
  • José Zavala (Líder de la Jóvenes): Su espalda estaba en el dolor, ya que tenía que hacer esfuerzos a través de algunas partes difíciles de la subida.
  • Rodrigo Soliz (Misionero a Cochabamba): Su rodilla estaba teniendo problemas después de subir una parte técnica.
  • Víctor Bolívar (Líder de universitarios): Quedo sin energía, vomitó y no pudo continuar. Estaba a sólo 50 metros de la cumbre cuando tuvo que regresar.
  • Rodrigo Carrasco (Líder de universitarios): Hizo todo el camino hasta la cumbre y grabo el momento. Dio una dedicatoria al equipo y levantó el nombre de Dios en una oración en lo alto. Cumbre es 19.974 pies o 6,088 mts.
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Lugar promedio donde llego cada miembro del equipo

A pesar de los desafíos que enfrentamos todos y que sólo alrededor del 14% (1 de 7) del equipo llegó a la meta me siento muy orgulloso de cada uno de ellos. Todos demostraron, trabajar en equipo, dar y recibir ayuda con la carga (Lucas 23:26), verdadero trabajo en equipo; No estábamos haciendo esto por la gloria de uno mismo, sino por Dios y la familia que tenemos el honor de representar. Son GUERREROS dando lo mejor que pueden por el bien común de la iglesia y nuestro Dios.

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Esperamos que el próximo año podamos volver, todos expresamos nuestro deseo de volver más preparados de diferentes maneras para este reto. Sin embargo, la lección es simple y poderosa necesitamos “Depender en el Señor”, no en nuestra fuerza, no en nuestras habilidades, sino en el Señor.

 

“Y él continuó: «Éste es el mensaje del Señor para Zorobabel: “No depende del ejército, ni de la fuerza, sino de mi Espíritu, dice el Señor todopoderoso.Zacarías 4:6

Gracias por tus oraciones y apoyo. Más lecciones de aprendizaje sobre la Montaña Huayna, testimonios y experiencias compartidas  están planificadas para ser cargadas en un nuevo curso en línea de La Escuela La Cosecha para que pueda ser accesible a cualquier persona que quiera ser misionero(a) y si es la voluntad de nuestro Dios se unan a las próximas expediciones.
¡Que Dios te bendiga abundantemente para Su gloria y honor!

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David Pineda
Lider de Expediciones
Escuela La Cosecha

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